lunes, 27 de diciembre de 2010

La novela y película de Harry Potter y La Piedra Filosofal (Harry Potter and The Sorcerer’s Stone)


     Hace aproximadamente poco más de 9 años, escuché hablar por primera vez del nombre de Harry Potter, pero mi atención en este contexto mágico y mitológico fueron ignorados por la presencia del Señor de los Anillos: La Comunidad del Anillo. En ese entonces era un adolescente cuyo interés era las películas épicas de acción más no los dramas y menos sobre magia. Del mismo modo, mis padres no me presentaron a este universo porque ese entonces, éramos miembros de la Iglesia Adventista, la cual comparaba la magia como una obra negra del demonio. No sé si todavía se siga empleando esta ideología.  

Entonces, ¿por qué a estas alturas donde se aproxima el fin de Harry Potter, me encuentro profundamente inmerso en la saga? Todo por culpa de un obsequio. Hace más de seis meses, el jefe de mi madre me envió las primeras tres novelas de Harry Potter porque su hermano es administrador de un hotel. En una de sus revisiones encontró las novelas abandonadas y se las mandó. Durante una de sus pláticas cotidianas, pensó en mí porque aparentemente soy un cuidador de libros mezclado con la afirmación de que soy el único en su entorno a quien le gusta leer en inglés.

En un principio hice lo posible por no recibirlas porque a mí nunca me han gustado. Meses pasaron y llegó la primera parte de la última entrega. Tras ver el estable éxito que suele ser anualmente, comenzó un sencillo análisis que llevó a la curiosidad de hojear el primer libro para comprender la gran faramalla.

En cuanto comencé a leer, no pude parar y actualmente me encuentro a la mitad de la segunda parte con toda la colección comprada. Así es, ayer que finalmente crucé a San Diego, fui a la Librería Borders y como todo un fan, compré las cuatro restantes. Debo especificar que también compré mi calendario de Star Wars: Clone Wars 2011 y la última novela de la trilogía Darth Bane.

Aprovechando la ocasión, les comentó que me he puesto de objetivo leer una novela por mes y simultáneamente ver la película. Haciendo a la vez, una columna analítica entre ambos productos (Novela y película). El viernes pasado, tuve la oportunidad de ver finalmente Harry Potter y La Piedra Filosofal. Hubo un simple detalle, la versión mexicana es región 4. Casi di el grito de independencia; pero por fortuna el DVD player de la casa de mi tía donde fue la cena era multiregión, así que se colocó la luz verde.  

¡Todo tiene un costo! Me senté a mirarla contándoles la triste historia de mi situación a mis familiares con respecto a mi iniciación en el universo de Harry Potter. No la disfruté al 100% hasta el mero final. Lo que sucedió fue que muchos de mis primitos llegaban y se iban, pero no silenciosamente. Uno con el volumen alto de su consola portable, otro con su juguete musical jugando en medio del televisor, uno que otro adulto hablando, riéndose y durmiéndose. Yo sólo sacaba mi botellita de Ron y me la tomaba para relajarme. Después de todo, era noche buena aunque pareciera mala. Al terminarse las dos horas del filme, me di cuenta lo que me perdí en el 2001 y probablemente me he perdido en los subsiguientes años.

La dirección de Chris Columbus es majestuosa, este director sabe trabajar con niños y aunque muchos no lo mencionen, logró construir las bases para el futuro. La selección del actor Daniel Radcliffe como Harry Potter fue excelente. Realmente siento que es el personaje que he estado leyendo en estas semanas; no obstante, me sorprende ver lo chico que se ve.

Rupert Grint es exactamente el gracioso y único Ron Weasley. Sus expresiones y forma de decir las cosas son tal como me las imaginé. Emma Watson hace una buena Hermione, pero en esta fase me pareció un poco tediosa porque así es el personaje, una cosa es leerla y otra cosa verla. Probablemente cambie conforme vaya creciendo.

Alan Rickman se me hizo perfecto en el papel de Snape, sin duda da mucha presencia y no me pude haber imaginado a otro. El aspecto físico de Richard Harris en Dumbledore no era como me lo esperaba, su voz sí. Tom Felton como Draco Malfoy también encaja, pero su tiempo es resumido por lo que no se logra odiarlo como en el escrito.

La novela en sí es muy buena, simple en su trama, ligera y selectiva, porque no todos los niños parecen interesarse, sólo los mayores. Quizá por eso no muchos les gustó la película por su constante drama y desarrollo de personajes. J.K. Rowling maneja una prosa única y vertiginosa que hasta me da envidia. Mis respetos, para haber estado apurada y confinada, definió el mundo de la magia a través de la aventuras de un niño.

El guión de adaptación es muy fiel al material leído y eso me tiene sorprendido. Es obvio que algunas secuencias o subtemas fueron resumidos en escenas breves, pero los hechos fueron los mismos. Columbus fue muy inteligente al acercarse a la escritora para supervisar el guión y no caer en contraindicaciones en el futuro.

Las escenas eliminadas son: la primera reacción de los Durleys al recibir a Harry Potter, varios días sobre el tío intentando evitar la llegada de las cartas de Harry, los desastres del fantasma Peeves, confrontaciones entre Draco Malfoy y Harry Potter principalmente el duelo a la media noche donde Hermione juega un momento importante, la búsqueda completa de Nicholas Flamel, el destino del dragón Norbet cuya travesía complica al trío protagonista y otros ligeros. Me hubiera gustado ver esta última secuencia, porque me pareció una verdadera aventura cuando la leí.  

Entre los cambios favorables tenemos: la ausencia de un segundo piso para dormir, las cartas holográficas, Hagrid vaya directo a hacer las compras con Harry en lugar de quedarse a dormir, Dudley quedándose atrapando en el tanque con la serpiente. Asumo que era más importante darle el espacio a Ron que a Neville en la secuencia del bosque. Es una pena no contar con pequeños vistazos de las clases de Herbología e Historia de la Magia; la eliminación de  Peeves me quebró la anticipación de mirarlo haciendo sus travesuras.

Para concluir, la película de Harry Potter y La Piedra Filosofal conforma un buen comienzo gracias a la dirección de Chris Columbus, quien le hace justicia a una innovadora novela. Oficialmente no puedo llamarme fan porque tengo un largo recorrido por hacer y vaya que si es bastante. Mi objetivo principal es llegar al estreno de la segunda parte de Harry Potter y Las Reliquias de La Muerte habiendo leído y visto por lo menos las primeras seis novelas.

Tanto Novela como Película son Recomendables.

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