domingo, 16 de julio de 2017

Crítica de Un Don Excepcional (Gifted)


Una historia conmovedora sobre una niña prodigio de las matemáticas cuyo último deseo de su madre es que tenga una vida normal llena de amistades y buenos momentos. Su hermano tratará de hacer lo posible pero una visita inesperada pondrá en riesgo esta humilde estabilidad tras darse a conocer este don excepcional oculto por casi siete años.

Ha sido un buen desde que Chris Evans no hacía esta clase de producciones independientes, creo que la última fue El Diario de la Niñera allá por 2007. En esta ocasión regresa al protagonismo y es notable como su madurez alcanzada en las secuelas de Capitán América lo ha convertido en un actor seguro de sí mismo y carismático con el resto de sus compañeros.

Trabajar con niños no es nada fácil y aquí la dinámica con Mckenna Grace es la razón principal por la cual este drama sobresale por su transparente emotividad. Ambos tienen una conexión, es evidente, satisfactorio de ver y contagioso cuando es puesta en riesgo ante la posibilidad de un conveniente futuro que surge con respecto al don de la pequeña Mary Adler.

Claro está que el peso no estuvo en Evans sino en Grace porque al estilo de Jim Parsons, logra representar una complicada personalidad y a su vez una enganchadora esencia para el mensaje final. La familia es la clave y no importa de dónde venga o cómo esté sustituida; y con Octavia Spencer en esta ecuación, digamos que la escenificación alcanzó a su máximo potencial.

Marc Webb estuvo previamente involucrado en este estilo con 500 Días con Summer, después se distrajo con las intermediarias producciones del Hombre Araña por lo que saben bien como trabajar con defectuosos superhéroes, por así decirse. Emocionalmente la equilibra con espontaneidad sin nunca caer en el melodrama.

Justo la dosis necesaria para hacerte reír, conmoverte y causarte nervios ante el antagonismo de Lindsay Ducan que deja una gran huella como la abuela. El guión de Tom Flynn fue parejo al desenvolver a cada uno de estos individuos porque en cada una de sus escenas se sienten tan auténticos por lo que se está en el juego.

Pese a una simplista cinematografía y una edición básica, Un Don Excepional es un drama familiar que no te dejará de sorprenderte por lo tiernamente enganchador que resulta gracias a las naturales interpretaciones de sus protagonistas. Es imposible no salir satisfechos por lo que espero y ver más de estas producciones en lo que resta del año.  


sábado, 8 de julio de 2017

Crítica de Spider-Man: Homecoming


Callejera, juvenil e ingenua, Homecoming es exactamente la película que hemos esperado del Hombre Araña desde ya hace tiempo atrás. No cabe duda que Capitán América: Guerra Civil lo colocó de nuevo en el mapa aunque los despojos de la Batalla de Nueva York se tornaron eficaces para motivar contextualmente esta trama  

Sirviendo de respaldo en el programa de Los Vengadores, Peter Parker se encuentra peleando contra el crimen y ayudando a las personas hasta que se ve envuelto en una situación que va más allá de sus manos. Limitado por su inexperiencia, decide desobedecer a Tony Stark para detener el tráfico de unas armas letales que amenazan con la seguridad de la ciudad.

Más que una producción motivada por intensas explosiones bajo el lema de salvar al mundo, el director Jon Watts optó por centrarse en la adolescencia de este superhéroe. Lo cual esto lo hace identificable con todos los jovencitos de hoy en día que buscan demostrar su capacidad sin canalizar en las consecuencias por su insensatez.

Existe un mensaje en su desenvolvimiento y se entiende de la forma más sencilla. Sin saturarse, todo transcurre a un buen ritmo equilibrado con momentos divertidos y complicaciones. En sí las interacciones son la que la hacen avanzar hasta su ingenioso desenlace. Pero no nos olvidemos, sigue teniendo ese ambiente escolar y he aquí lo refrescante.

Lo que me gusta es que no trata de explicarte, sino de inmediato se va a las consecuencias derivadas de Guerra Civil pero apostando por lo local. Una vibra de Defensores se podría percibir pero sin la sangrienta violencia. Aunque no lo crean, no va dirigida a los niños sino a los jóvenes y hasta los adultos debido a la madurez proporcionada.

Subrayó madurez porque aunque no quiera, Robert Downey Jr. estuvo perfecto como el mentor. Esperaba mucho más presencia de Iron Man, pero Marvel respetó el protagonismo al realzarlo con una figura paternal cuyas escenas selectas concluyeron siendo lo suficientemente complementarios en el desarrollo del personaje e impulso del guión.

Tom Holland capta esa esencia olvidada y bajo esta nueva dirección, se mantiene fiel a los sentimientos de este joven sin sobre-exagerar. Incluso su acercamiento lo vuelve mucho más humano por estar demasiado lejos de la altura del antagonista. Al final de cuentas, es un joven que debe regresar a su casa a hacer sus obligaciones después de la escuela.

Como Volture, Michael Keaton es sensacional en cada una de sus secuencias. Un digno adversario que me gustaría tenerlo en las siguientes secuencias debido a su conflicto con Holland. Fue agradable también haber tenido el retorno de Jon Favreau y Gwyneth Paltrow, podría decirse que fue como en los viejos tiempos, se extrañaban.

Interesante el giro de MJ en Zendaya, muy propio al igual que Flash por explorar el bullying psicológico en lugar del físico y vaya continuación de la Tía May, me hubiese gustado haber visto más de Marisa Tomei, mas por el momento esta relación es mucho mejor en conjunto con la amistad de Jacob Batalon como Ned. Nunca antes ser raro había sido tan cool.

Visualmente, los efectos especiales tuvieron una mejoría por enfocarse a lo sencillo. Inclusive decidieron alejarse de la urbanidad hacía lo callejero donde se representase una desventaja para el trepador. Sensacional las actualizaciones en su traje, ese injerto tecnológico al lado de la voz de Jennifer Connelly fueron un resalte para apreciar.   

Una versión moderna en todos los sentidos inspirada en las acciones y  valores de un adolescente que busca probar su capacidad por hacer el bien, sin embargo, suponer no ser nada sin el traje lo pone en una encrucijada por descubrir quién realmente es. Aquí la frase de Downey Jr. toma vuelo debido a la fuerte química con Holland en este de por sí carismático relato.   


sábado, 1 de julio de 2017

Crítica de Mi Villano Favorito 3 (Despicable Me 3)


Pese a mantener la esencia, Gru sigue permaneciendo como un agente del bien al lado de su esposa Lucy que después de haber fracasado en atrapar al legendario Balthazar, es llamado por su hermano gemelo con el propósito de revivir sus viejos días de villano mientras que a su vez, los Minions se encuentran en una cruzada por reencontrar su propósito.

Así cómo lo pueden estar leyendo, la tercera entrega tiene muchas cosas sucediendo a la vez: Lucy tratando de conectar con las hijas de Gru, Gru lidiando con su hermano gemelo, las niñas con sus propios problemas, los Minions como renegados y un ex actor tratando de vivir a su legado al atacar Hollywood.

Ni idea de cómo el guión de Cinco Paul y Ken Daurio no se perdió dentro de esta saturación de sucesos cuya única debilidad fue no haber profundizado en sus temáticas principales como lo hicieron las primeras dos, más que nada la primera. Gru es oficialmente un chico bueno por lo que toda pista de volver a sus malos caminos no va a suceder. Para ello, fue inteligente haber creado a un gemelo “malvado”

Ciertamente es una animación dirigida a los niños donde la fantasía lo valida todo. Así que no me meteré con su historia, sólo me limitaré a decir que te saca un par de risas gracias al correcto uso de los Minions y a la nostalgia musical por esa gran referencia a los ochentas donde creo que es el villano donde luce y reluce en sus escenas.

Efectivamente pequeñas dosis de Minions entre segmentos son más que suficientes para hacernos nuestro día porque en terrible contraste con su propia adaptación, aún recuerdo la gran desesperación por querer marcharme del cine. En cuanto a Gru y Dru, su interacción se sintió genuina gracias a las sencillas diferencias en la interpretación del actor.

El doblaje de Andrés Bustamante sigue siendo adecuado y aunque no soy fan de Andrea Legarreta, estuvo mejor que Talia. Creo que la revelación aquí fue Jay de la Cueva porque cómo vengo diciendo, el contexto y estilo musical de este villano resultó tanto divertido como nostálgico. De ahí en fuera, no puedo evitar sentir que las niñas y la abuela fueron desaprovechadas.

Siendo la tercera pero realmente la cuarta, esta franquicia parece estar perdiendo su toque ante la falta de una evidente dirección creativa tomando en cuenta su narrativa conglomerada de acciones sacadas de la manga. A pesar de ello, es una buena excusa para pasar un buen rato en familia o con los amigos.